El Nuevo Cine Digital en 3D: De los Bicolores a Beowulf
En principio nada nuevo, ya que el cine en tres dimensiones ha sido una constante aspiración desde que en los años 50 se lanzasen los primeros molestos sistemas de gafas bicolores y su posterior reactivación en los ’80 con títulos como “Tiburón 3” (1983), o más reciente “Mini Espías 3” (2003), para ver una película en este formato al menos debíamos tener una dosis de paracetamol cerca. El cine está por cambiar. Y no en diez o veinte años. En dos o tres, el cine no volverá a ser el mismo. Y es que en este punto, ya no hablamos del cine de animación por computador que logra sus puntos más altos con las entregas de Pixar. Es la evolución de la captura de movimiento.
No hay duda de que algo está cambiando; con los nuevos sistemas de proyección en 3D el espectador no sufrirá dolor de cabeza ni fatiga ocular como ocurría con los sistemas anteriores. Tampoco percibirá imperfecciones en la pantalla. Todo indica que el estreno de “Beowulf, la Leyenda” marca el paso hacia la nueva forma de ver el cine. No está de más decir que está hecha con la tecnología que ya había sido empleada para “El Expreso Polar” del mismo director (Robert Zemeckis “Forest Gump”), un dispositivo EOG que permite seguir el ritmo de los músculos que mueven los ojos y los párpados, además de capturar simultáneamente el movimiento facial y el del cuerpo.
“Avatar”, la última cinta de ciencia ficción del realizador canadiense de 53 años James Cameron, se ha convertido en el centro de discusión de Hollywood desde que se anunció que el film se estrenará completamente en formato 3D, convirtiéndose en el proyecto que lleva hasta las últimas consecuencias lo que muchos consideran la plataforma del cine del futuro.
Esta superproducción, con un presupuesto de 250 millones de dólares, sería la puerta de entrada a una nueva era, si consideramos que el estreno de “Avatar”, agendado para el 22 mayo de 2009, obligaría a las salas a dar el salto definitivo hacia la exhibición del formato 3D, por ahora disponible en pocos cines.
En los estudios Weta Digital propiedad de Peter Jackson, Cameron usa una mezcla de acción real con fotografía 3D basada en técnicas de captura de movimiento y un sistema virtual de cámara en tiempo real. Lo que vale decir: tecnología de última generación. “Weta tiene la tecnología suficiente como para que el público no pueda cuestionar la realidad de lo que está viendo, y eso es precisamente lo que busca Cameron: el fotorrealismo visual”, afirma Jon Landau, coproductor del filme.
Tomando como aliado al cine digital, que ya está preparado para dar su salto definitivo a las salas comerciales, ahora entra en juego el cine en tres dimensiones como la nueva sensación destinada a atrapar a millones de espectadores de todo el mundo.
Sin embargo, el 3D con el que experimenta Cameron es la llamada proyección polarizada, que alterna imágenes en dos sentidos a 144 fotogramas por segundo. Un auténtico avance si consideramos que el actual se proyecta a 24 cuadros por segundo.
Unas gafas polarizadas de diseño negras que, según Jeffrey Katzenberg, co-propietario de los estudios Dreamworks, en pocos años “todo espectador llevará en el bolso”, permiten experimentar la profundidad y realismo de las tres dimensiones sin los efectos secundarios de antaño. Eso hace suponer que el 3D es, potencialmente, el formato del futuro.
El nuevo cine en 3D. Y es que los continuos zooms, travellings, planos con movimientos imposibles, etc. estaban descaradamente pensados para dar una sensación de profundidad especialmente apreciable mediante las gafas 3D.
Con el estreno de “Beowulf” somos testigos del nacimiento que supone una calidad de imagen muy superior a la del cine convencional. En este caso, la reproducción de la película se realiza en un servidor de cine digital, un dispositivo que, desde discos duros, es capaz de reproducir vídeo de alta definición comprimido en el formato. Este formato permite una compresión de las imágenes fotograma a fotograma, pero sin apenas pérdida de calidad visual. La proyección de cine convencional se lleva a cabo a 48 fotogramas por segundo que se consigue mediante una doble obturación de los 24 fotogramas/s realizada para evitar el parpadeo. En el cine digital, cada fotograma se obtura electrónicamente tres veces en el proyector, con lo cual esa frecuencia se eleva a 72 f/s. Como en 3D se precisa mostrar una imagen diferente para cada ojo, el proyector digital trabaja a una frecuencia de, alternando cada fotograma izquierdo y derecho tres veces. La diferencia más importante con anteriores experiencias en 3D, es que “Beowulf, la Leyenda” se hizo especialmente para el formato 3D digital, siguiendo la misma técnica que usaron para hacer “El Expreso Polar” o el personaje de Gollum para “El Señor de los Anillos”. Esto quiere decir que se capturan los movimientos y el aspecto de la persona buscando la realidad más absolutamente posible.
La imagen es totalmente estable, no aparecen polvo ni rayas, y el color y la definición permanecen inalterables desde la primera a la última proyección. Así pues, con la espectacularidad que van a desplegar este tipo de películas en los próximos años, se pretende que el público vuelva a los cines, puesto que será imposible conseguir esa calidad en los sistemas hogareños. Y la calidad no es el único plus, ya que además el nuevo cine 3D hace mucho más difícil hacer copias pirata de una película, dado que los contenidos digitales están fuertemente encriptados y, aunque se lograsen copiar, no se podría acceder a ellos. Y, en el caso de los screeners (copias pirata realizadas en las salas de cine mediante videocámaras) estos sólo podrían verse con sistemas muy primitivos y a una calidad muy baja.
:: La Tecnología 3D
Pero lo que ha hecho que el cine en 3D esta vez vaya en serio son los avances tecnológicos en este campo y los que tuvieron la suerte de apreciar “Beowulf, la Leyenda” en la sala 10 del Cine Mark del Alto Las Condes lo han podido experimentar.
Por un lado, la compañía IMAX ha creado la tecnología IMAX DMR que posibilita la conversión de las películas tradicionales en películas de formato IMAX convencional (15/70, 15 perforaciones y 70mm) y en el novedoso 3D IMAX.
Pero lo que ha confirmado que el cine en 3D va muy en serio ha sido la primera película de animación digital cien por cien de Disney: “Chicken Little”, dirigida por Mark Dindal. La película fue estrenada en 85 salas de Estados Unidos preparadas para la ocasión a través del nuevo sistema Disney Digital 3D, creado junto a Industrial Light & Magic (ILM), la compañía de efectos especiales de George Lucas, Dolby Laboratories y Real D. ILM fue la encargada de desarrollar un software para generar una versión 3D de la película, utilizando los archivos digitales originales de la animación digital del filme y los gráficos. Con este material, que se convirtió en el punto de vista del ojo izquierdo, los profesionales de ILM fueron capaces de generar un fotograma complementario para el ojo derecho, de cada uno de los fotogramas de la película (la película consta de 1.400 planos). Por su parte, la compañía Real D, pionera en 3D digital, aplicó varios de sus avances tecnológicos para conseguir plasmar la película en 3D. El sistema de Real D Cinema utilizado en “Chicken Little” está compuesto por una pantalla de cine con un tratamiento especial, las habituales gafas REAL D y un lente especial Z-Screen que se monta delante del proyector digital para mostrar la imagen en tres dimensiones.
Un software diseñado por Real D integra todos componentes para conseguir una experiencia cinematográfica en 3D perfecta. A diferencia de otros formatos 3D, el Real D Cinema utiliza un solo proyector digital. Con este sistema, las imágenes para el ojo izquierdo y derecho son proyectados en secuencia en la pantalla a una velocidad de 144 fotogramas por segundo. Mientras cada frame es intercalado entre las imágenes del ojo izquierdo y el derecho, el sistema cambia la orientación de la luz para igualar la orientación de las gafas. Dichas gafas son muy ligeras, polarizadas y sumamente cómodas. Una de las claves de este sistema 3D es la pantalla plateada, que permite mantener una coherencia en la polarización y que además funciona perfectamente tanto con películas digitales en 2D como en 3D. Hay que tener en cuenta que este sistema no es muy apropiado para grandes salas, por encima de las 300 butacas.
En 2003, Cameron fue un adelantado en utilizar cámaras digitales, que estaba empezando a sustituir la película tradicional, y la adaptó al 3D. Filmó el corto documental “Ghost of the abyss”, sobre el Titanic, y lo exhibió con gran éxito en las salas Imax.
Lo más cerca de la experiencia en nuestro país es la sala Imax en Showcenter Norte, en Buenos Aires (Argentina), el segundo de América Latinaya que el primero fue construido en Ecuador inaugurado en octubre de 2005, con 350 butacas. Ahora para efecto de Cine 3D, los que asistieron a las funciones del Cine Mark del Alto Las Condes en la sala 10 pudieron apreciar “Beowulf, La Leyenda” en el formato 3D a un precio más que alto, $6.000, pero para los que la apreciaron definitivamente no fue dinero tirado, pese a tener que bancarse los subtítulos.
El sistema de la proyección digital apunta a que en el momento de estreno de un film, las copias se envíen simultáneamente por satélite a las antenas de los complejos multisala sin intermediarios. El cambio sólo afectaría un eslabón de la cadena de la industria, la distribución análoga, tal como se la conoce hasta la fecha.
Actualmente sólo 2.700 salas estadounidenses cuentan con tecnología de exhibición digital y apenas un millar de ellas tienen además proyectores de 3D (el sistema se llama Real-D), que cuestan otros 25 mil dólares.
De aquí al 2012 más de 20 películas serán estrenadas usando esta tecnología. Entre las más publicitadas, podemos contar “U2 3D” (2007), “Fly Me to the Moon” (2008), “Journey 3-D” (2008), “Destino Final 4” (2008), “Monsters vs. Aliens” (2009), “A Christmas Carol” (2009), “How to Train Your Dragon” (2009), “Crood Awakening” (2009), “Tintin” (2009), y “Tintin II (2010), “Tim Burton’s Alice in Wonderland” (2010), “Shrek Goes Fourth” (2010), “Puss in Boots” (2010), “Battle Angel Alita”, y además de la saga completa de “Star Wars” nuevamente mejoradas, además de la mencionada “Avatar” (2009).
Es posible pensar que más temprano que tarde este sistema de exhibición nos sea tan normal como el sistema Dolby Surround, pero de todos modos los costos de implementación no son pequeños por lo que la llegada definitiva del Cine Digital 3D tiene aún su batalla más larga, para definitivamente convertirse en el referente del cinema en el planeta.