» ::: EN LA TELEVISION PIENSAN QUE LA GENTE ES ESTUPIDA :::

El director de “Nema Problema” bullado documental que retrató el paso de los refugiados de la ex Yugoslavia por Chile, sabe del negocio, insertó el documental en la televisión y lo hace convencido de que es el lugar natural para desarrollarlo. Lo avalan sus trabajos que se enmarcan en la pequeña República Independiente de la televisión -el género documental- es para Leighton un lugar que aún no se explora por una mediocridad, carente de riesgos que raya en la “flojera” de los círculos todo poderosos de la pantalla chica criolla.

 

Se ve contento y nos recibe en su oficina de Surreal Films. Pronto podrán ver su documental titulado “Pachayki” (del Aymará: En tu Lugar) película que toca el tema de la educación y la escasa equidad de nuestro sistema educacional, en la serie “Documentales para el Debate” de la Cultura Entretenida de TVN. Leighton está expectante, porque estrena cambio de casa televisiva y en septiembre podremos conocer su nuevo trabajo “Los Apasionados”, serie documental sobre los sueños de los chilenos y la perseverancia por verlos cumplidos que emitirá Canal 13.

Has dicho que el m

 

edio está lleno de personas mediocres, que no existe innovación y que incluso se confunde la televisión popular (o masiva) con la dirigida a los pobres. ¿Mantienes estás afirmaciones?

Yo pienso que en general la televisión es el lugar natural de “desarrollo” del documental. Los que van a salas de cine son escasos aquí y en el extranjero. Pese a que hay intentos bastante importantes en Europa como con estas multisalas digitales donde están estrenando cine independiente y dentro de ese cine fundamentalmente documentales de realizadores independientes, ya que la productibilidad de documentales en Europa es enorme. Y de manera independiente hechos por co-realizadores que hacen verdaderas peripecias que buscan público también en las salas.

El nicho natural del documental es la televisión y en Chile la verdad es muy poco movido eso, sobretodo para el documental independiente, unitario. El documental seriado ya es difícil pero por razones económicas los canales lo pueden llegar a adoptar, porque es una manera de acercarse a la realidad, pero el documental unitario no tiene ninguna posibilidad. Han habido intentos como el de Chilevisión con ese ciclo llamado “Fragmentos” y la “Cultura Entretenida” (TVN), pero soy muy crítico de este concepto, ya el apellido entretenida lo distorsiona absolutamente. Es decir por qué debe ser entretenida si la cultura es la cultura no más. Pero este apellido nos lleva a esta tendencia a sesgar la mirada y a creer que el documental tiene que poco menos que mutar y transformarse en una cosa circense o a pedir del medio. Sin existir el respeto por el documental. Acabo de ver la primera emisión del ciclo de documental del CIDE y la Fundación Ford y me parece que hay que señalar que se les haya dado el espacio a los documentales. Pero viéndolo el domingo (25 de julio por TVN) en su primera salida al aire, debo decir que no es apropiado que se corte con comerciales un programa de media hora, pero puedo entenderlo. Porque en otros lados la verdad es que existe una reglamentación sobre los cortes comerciales, la televisión tiene reglamentos y no puedes llegar y t

 

irar un producto, existen condiciones en los contratos que lo establecen así. Pero ya me pareció sencillamente inexplicable que la conductora (Montserrat Álvarez) empezara a explicar la película en la mitad, eso me parece increíble, o sea, para cualquier director por ejemplo de una ficción que le cortaran la película para empezar a explicarla no lo entendería, está bien que la presenten, pero explicarla ya es demasiado.

Se parte sobre la base que la gente es tonta…

Ese es el tema de fondo, yo creo que los medios de comunicación en Chile y fundamentalmente la televisión su paradigma principal es que los espectadores son estúpidos, imbéciles, un tipo que no entiende lo que está viendo, que no comprende que no siente y eso es francamente abominable como punto de partida. Esto tiene múltiples caras, por ejemplo un productor extranjero hace un tiempo me decía que “Mea Culpa” no sería censurado por el morbo ni por las escenas violentas o la crudeza que retratan. Todo lo contrario en Europa “Mea Culpa” sería censurado por el relato, por el tipo de lenguaje que emplea, que francamente creo corresponde a un niño de tres años. Este es un caso pero creo que a todos nos involucra, porque todos de cierta forma entramos en ese juego de la televisión y es muy peligroso, creo que debemos salir de él. Deberíamos evolucionar, pero todo indica lo contrario, cada vez más existe esa sensación de que hay que explicarlo todo, que hay que decirlo todo, que hay que remarcar todo.

¿Cuán falsa es la afirmación: “Nosotros damos lo que la gente quiere ver”?

Ese argumento es bien mañoso, es verdad que se hacen estudios y que de alguna manera se trata de medir a las audiencias, cuantitavimente y cualitativamente, pero la decisión de qué y cómo se hacen los programas que irán al aire se decide entre cuatro paredes.
En esa frase hay mucho de sacarle o restarle responsabilidad a los que están arriba de la pirámide en la empresa determinada. Decir que nosotros damos lo que la gente quiere es demagogia, imagínate si un gobierno decide basar sus programas bajo esta lógica, eso sería sencillamente ser cara dura.

 

¿El paso por la presidencia de la ADOC qué resultados dejó como impresión del formato en la realidad chilena?

Sobre ADOC yo fui presidente en el 2001 por lo tanto dejé hace rato la presidencia pero hasta el año pasado fui de la directiva. Mi impresión es que el tema del documental en un espacio diría con la conformación de la ADOC en el fondo fue decir aquí estamos, que reconozcamos que existe un trabajo en esta área y que tiene proyecciones y ese fue el trabajo principal. Hoy el documental está bien reconocido como género, como actividad y cómo una especificidad dentro del lenguaje cinematográfico. Se instala el tema del documental, y yo creo que es loable que también porque siento que hasta hace unos años el documental en Chile era un documental, entre comillas, bien clásico que buscaba la verdad, la mirada hacia el mundo, con un lenguaje bastante limitado. Sobre todo porque durante los 17 año

 

s de la dictadura tuvo un doble desarrollo en la televisión el documental naturalista clásico, trabajo bastante bueno y el de denuncia “no exactamente” “panfletario” vinculado a temas políticos y con una mirada de registro. No había un desarrollo más acabado de contenidos ni de otros lenguajes. Siento que eso lentamente fue cambiando en los 90′, con distintos trabajos, y yo diría que a partir del 2000 se instala la idea de que documental tiene un campo de desarrollo, contenido y de lenguaje que le son propios y bien infinitos.

¿Cuál es tu posición respecto del debate de la incorporación del derecho a réplica en el género documental?

Es un tema bien interesante y está en el decálogo de documentales que hizo el grupo Dogma que hace un par de años ellos lanzaron. Es un tema que está bastante bullado en Europa y no es menor. Uno porque de alguna manera se podría tender a revelar el grado de subjetividad que hay en estos trabajos. Dos y que ya es un tema mucho más entre comillas menos artístico pero que esta poniendo mucha presencia en los debates, es el tema de las querellas y demandas. La última película exitosa europea “Ser y Tener” (Nicolas Philibert) ha tenido todo un desarrollo después de su estreno bastante traumático. El protagonista de esta película tiene demandados a los productores por millones de Euros, porque el tipo permitió que lo filmaran durante todo un año y luego se percata que la película se transforma en todo un fenómeno, unos 20 millones de Euros de recaudación, es normal que quiera recibir parte del crédito resultante de la película. Entonces le ofrecen una cantidad determinada de plata creo que unos 39 mil Euros y el tipo dice pero por qué, es lo que supongo te corresponde le dirá el director, y claro el protagonista va a ver un par de abogados y estos le aconsejan comenzar con demandas legales, por uso indebido de su imagen o por abuso de éstas, se querella contra el director, sin que nadie haya firmado nada con él. Se ha instalado mucho este tema de cómo entre comillas la fragilidad del entrevistado sea contraparte en el discurso final, no deja de ser un tema interesante porque cuando uno relata instala una versión de autor. Yo a mi entrevistado lo voy a ver evidentemente no como él quiere ser visto o se ve en su espejo.

Un Hombre Aparte… Suena en esta línea, es decir claramente la visión del autor prima por sobre como quiere ser visto el protagonista ¿De qué forma este derecho a réplica se materializaría?

Si los últimos cinco minutos del documental fueran las impresiones del protagonista después de haber visto la película, en el fondo el tipo ve la película y luego dice lo que piensa, no me convence del todo porque destruye tu trabajo. Es un lugar explorable sí, porque hasta el momento no he visto nada en ese formato. Deben haber en todo caso ya, pero los desconozco. Es importante relativizar las miradas, en el caso de Un Hombre Aparte hay mucho de eso, en el fondo es un muy buen trabajo y a mí no me molestan esas fronteras entre la ficción y el documental, creo desde el punto de vista narrativo es una gran película. Pero hay un cierto encubrimiento que es innecesario. En ese sentido el trabajo de Y Las Vacas Vuelas (Fernando Lavanderos), me parece interesante en ese sentido de alguna manera él desmonta el operativo, no queda tan claro todo pero al menos te lo sugiere. Eso es interesante, mostrar las reglas del juego con el que se ha jugado tanto.

De un trabajo tuyo ha salido otro. Pienso en Erwin el corredor que proviene de la saga de tres capítulos que hiciste para Sky tv, así como de los lazos muy fuertes que hiciste con los refugiados. ¿Cómo se guía esa subjetividad para con los personajes?

Es un tema muy complica

 

do para uno como realizador. Uno tiene vínculos y sigue vinculándose y en ocasiones una relación es muy complicada para sobrellevar. Por ejemplo, para el último documental que hice sobre e

 

l tema de la educación (Pachayki), la relación que sostuve con la familia de Peñalolén me complicó bastante, porque la verdad es que era una familia en muy precarias condiciones e intenté ayudar a Christopher con los estudios ahora que pasó a primero, traté de moverle una beca Presidente de la República y todo fue muy complicado porque uno termina metiéndose en áreas que no debería, o que al menos no son las apropiadas, porque esto debe tener límites.

Me parece que el hecho de hacer una película no quita la opción de ayudar a una persona. De hecho acabo de ver una maravillosa de una realizadora polaca, bastante interesante y muy notable porque narra la historia de una mujer, madre soltera, que estaba inmersa en el mundo de la drogadicción y áreas complejas de marginalidad. Entonces le hace un seguimiento y sabe que esta mujer sueña con ser actriz, por lo que desarrolla esas actitudes en ella, la realizadora entonces se compromete a ayudar a su protagonista que hoy es una de las actrices más importantes del cine y la televisión polaca.
Eso me parece notable, que una película se transforme en esto es increíble. Si está en uno hacerlo bienvenido sea, pero es muy complicado porque uno no puede ayudar a todos, uno tiene problemas con su propia existencia.

No es fácil…

Uno no es más ni menos que eso, una persona que realiza películas. Y la mayoría de los protagonistas tienden a ver una ventaja en la relación, inconsciente o concientemente quieren sacarle un provecho. Y con esto que hablábamos de Ser y Tener se instala el tema de si pagarle a la gente para realizar documentales. Yo creo que si interfiere el dinero en la relación se pierde el trabajo documental, pero creo que debemos pensar como beneficiar al protagonista.

Quizá un porcentaje de las recaudaciones…

Es una fórmula, pero como trato posterior. Es todo un tema, creo que beneficiar al protagonista no es en ningún caso algo malo.

Háblanos de tu nuevo proyecto para Canal 13 “Los Apasionados” (SUEÑOS AL ALCANCE DE LA MANO DE LOS CHILENOS), que se estrenaría en septiembre próximo.

 

Le llamamos Los Apasionados porque tiene que ver con los proyectos de las personas, de los sueños, de la perseverancia con ciertas ideas. Es un tema bien abstracto y eso ha sido el desafío del proyecto. Bastante más complejo en ese sentido que los Emigrantes o Patiperros. La investigación sobre todas las cosas ha sido muy compleja. Buscamos la pasión en cada persona y es una realidad que está en todos, es una condición humana que queremos mostrar. Recabarla y hacerla sobretodo conciente de verdad que ha sido un trabajo desde la perspectiva de la investigación bastante agotador.
No me intereso por la pasión o las obseciones por hacer algo. Creo que es un tema bien existencial, que es la pregunta ¿por qué hacemos lo que hacemos? Es bastante obvia la pregunta, pero creo que conocer ese motivo por el cual hacemos las cosas es interesante desarrollarlo. ¿Por qué alguien decide hacer algo? Sin dudas hay muchas explicaciones, pero es en la pasión que hablamos de misterio, el misterio de la pasión. No en el sentido bíblico, sino más bien en el sentido de la vida misma de Cristo u otras figuras de la historia del mundo. Ahí hay un misterio que te permite explorar en las vidas y la relación de estas con el mundo, consigo mismo, si va a haber conflicto tiene que haber también por esos lados. El conflicto con uno mismo y con la sociedad queremos reflejarlo.

Y en relación a los resultado de las investigaciones que has desarrollado ¿Estos sueños obedecen más a intereses personales que colectivos?

Yo creo que tiene que ver primero que nada con un tema individual, pero que repercuten de todos modos en la sociedad. Hay gente que trabaja en sus sueños que tienen que ver con efectos sociales, pero hay gente que tiene sueños personales que pasan inadvertidas y al realizarlos quiéranlo o no están produciendo efectos sociales. El tipo que sale a subir cerros o que sale a correr, en realidad dices qué efecto social tiene este tipo, está en algo personal, pero para quién lo ve, quizá produzca en él las ganas de correr o subir cerros. Creo que tiene que ver con personajes que corren riesgos, que viven

 

en constante riesgo. Y bueno, simplemente hay mucha gente que los sueños se los guardan en los bolsillos y se dicen esto no es posible y esto que se entienda no es un tema económico, de verdad es un tema individual, esa decisión por tomar el riesgo por jugarte por lo que quieres sin saber dónde se va a ir a parar. Eso es pasar por alto los costos de ese sueño. Requiere un nivel de valentía del sujeto bastante importante, lo veo en las mujeres que se la han jugado por cosas pero que viven con cierta culpa por no haber dedicado el tiempo a los hijos, sino energía en realizar ese sueño de vida, hay que ser muy jugado.

¿Mantendrás personajes desconocidos?

No. No sé. A veces creo me gusta generar historias con esas personas no porque sean N-N’s, sino porque encuentro en general que si uno agudiza la mirada y creo que esa es la magia del documental que me gusta ver. Uno se percata que hay un tiempo, un espacio distinto. Creo que toda vida, todo ser humano es interesante, hasta esas personas que dicen oye mi vida es muy aburrida. En INPUT pude apreciar un documental de un mexicano que hacía un acercamiento a personas de vidas rutinarias como a un cajero, trabajos entre comillas muy rutinarios que son muy poco trascendentales en la lógica o dinámica social y esta película te va metiendo y metiendo, y como a la hora ya estás muy metido en las historias de estos personajes, que son muy antipersonajes, es lo que me pasó con el corredor. Erwin me atrajo porque es un tipo que habla poco, no explica mucho su vida ni intenta hacerlo. En el hacer creo más que en el discurso y entiendo que la televisión ha tendido a generalizar la importancia del discurso más que las acciones. Y esa dicotomía es muy importante y rico sobrellevarlo en un documental. Ser y decir.

Posee una visión muy crítica respecto de quiénes se encargan de construir la realidad mediática televisiva chilena. “En TVN todavía se discute de pluralismo, diversidad y tolerancia, cuando el tema es el contenido que como señal pública queremos enfatizar. En Barcelona en el último INPUT (Conferencia Internacional de Televisión Pública 2004), El debate se concentró en el rol social de las cadenas públicas y en Chile se centra en lugares comunes, el pluralismo y la tolerancia entre otros conceptos que llegarán si discutimos de contenido al hacer televisión de calidad”, sentencia.
Prefiere no hablar de “temas del pasado”, haciendo referencia a su disputa con Juan Härting en Ross Film, su antiguo socio con el que supieron deleitar las pantallas de los chilenos con las historias de coterráneos haciendo de las suyas en distintos puntos del orbe.
Se ve motivado por mostrar su trabajo “Los Apasionados” quizá porque Cristián Leighton con sospechas fundadas hace rato que materializó sus anhelos de realizador de documentales. Movilizado por esa infinita vida humana, fértil para desarrollar historias bajo la aguda mirada de su lente.

 

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