» “SOMOS LOS CARPINTEROS DEL CINE”

Con cerca de tres décadas dedicadas a la escenografía, Alejandro González, más conocido como el “mono González”. A sus 64 años sabe que ha dedicado la mitad de su vida a la escenografía de teatro, cine y televisión. Pero sus inquietudes lo han llevado también a inscribir su nombre como un célebre muralista, efectista, pintor y Escultor. Su trabajo empezó desde muy pequeño en el arte del mural y el graffiti callejero.

Estudió Diseño Teatral en la Universidad de Chile y se desempeñó en el cargo de jefe de escenografía en el Teatro Municipal de Santiago, donde posteriormente desarrolló una carrera independiente como escenográfo de cine y televisión. Películas como: “Machuca”, “La Frontera”, “La Fiebre del Loco” y “El Brindis”, saben de su arte, en la pantalla chica “Teatro en Chilevisión”, ha sido algunas de sus participaciones.

¿Cómo llega a ser escenográfo y por qué?

Yo estudié diseño teatral en la Universidad de Chile, soy pintor de cuadros, pero de eso no podía vivir, entonces un artista de qué vive, de algo que le de ingresos o sea en algo técnico y como me gusta la cosa manual, en vez de diseñar obras, que era muy difícil, había poco campo, para vivir me dediqué a construir escenografías de otros y con el aprendizaje que tengo de diseño, pintura, el campo que abarco es amplio.

Llegue a la televisión por los años 80, para mí no es mucho, ya que nunca pensé en tener un taller de escenografía y construir decorados, por lo general eso lo hacían los canales de televisión, pero llegó un momento dado en que empezó haber una televisión independiente que se abrió para los trabajadores de ese oficio, con los comerciales o con el cine, con las películas. En Chile no había mano de obra preparada para hacer ese trabajo, entonces empezaron a captar a gente de teatro como tramoyas etc.… y desde ese entonces llevamos como unas 15 películas. Siempre he considerado que dentro de lo profesional, el cine es lo que transciende.

¿Cómo ha sido el trabajo de la escenografía dentro del cine en Chile?

En Chile hubo un tiempo en que se hacía cine pero con mucho pulso, igual se hace hoy día, pero con una mentalidad más industrial más profesional, incluso ahora con menos plata se produce. Por ejemplo, taxi para tres, se filmó en una semana en un taxi y con elementos muy pocos. Son producciones económicas que se pueden realizar, eso repercute en que nosotros, la gente de escenografía, tenemos más trabajo y a veces menos. Hay películas que se pueden filmar por completo en una locación, eso significa que antes se construía dentro de un estudio una casa o los interiores, en cambio, ahora se arrienda un galpón o se filma en una locación ya hecha.

Si la escenografía en el cine es tan inestable ¿Cómo es que se mantienen dentro del oficio?

Los comerciales son los que nos mantienen a full time, no me gustan, pero de eso vivo, son cosas que surgen y hay que hacerlas de inmediato, para esto contratamos la mano de obra idónea por el tiempo que se necesita, se cumple y se acabo. Los tiempos de cine son muy altos y muy caros, arriendos de cámaras, luces, es muy compleja la cantidad de gente que se involucra, ningún equipo puede fallar, ya que si uno se equivoca fallan todos, por esto se toman trabajos independientes. Los canales de televisión antes tenían equipos grandes de tramoyas, etc.… ahora son todos desde afuera porque no tienen que pagar previsión, no ocupan su espacio, les ahorra plata, pagan por el trabajo hecho. Pero me gustan mucho más las películas, porque son las que quedan.

¿Con qué materiales trabaja?

Trabajo con varios materiales no sólo madera, desde el polietileno, plástico, fierro. En vez de ocupar vidrio, ya que en el cine esas cosas son muy delicadas por la temperatura, ocupamos planchas con unos acrílicos y telas que funcionan, lo llamamos el equivalente a, es bueno saber dónde ocupar tal o cuál cosa para adaptarla y acercarla más. Uno conversa con el director de arte, este te da las instrucciones y uno sugiere, ya que a veces no conocen los materiales con que se debería, se podría o quisieran que se hiciera, y el escenográfo es el encargado de decirle: Mira te puedo hacer esta idea que tienes, pero con este material. Ya que influyen otras cosas, como el presupuesto que es importante o el tiempo, o sea, si me están pidiendo piedra, tengo que hacer un equivalente que se parezca que puede ser con plumavit. Esas soluciones por experiencia son las que proponemos nosotros.

¿Cuál ha sido su trabajo más difícil?

Siempre todos son difíciles, por un problema de tiempo, siempre estamos con la pistola al pecho, en contra del tiempo, problemas de presupuesto. Las producciones no son como en Hollywood y las quieres hacer, es como si tuvieras que hacer algo que te gusta y te dicen, tenemos 10 pesos, tienes que ingeniárselas, entra el nervio y todo; por lo tanto, siempre son las más difíciles. Lo que nos favorece es la cantidad de tiempo que llevamos en esto y nos da la facilidad de encontrar la solución adecuada, en proceso, en métodos, en mano de obra y en equivalente a materiales. Nada es fácil.

¿Personalmente cómo cree que son sus escenografías y que aporte importante entrega el trabajo?

En muchas de las cosas que hecho, y que me llaman profesionalmente, es porque no me gustan estas escenografías de televisión, de estas de las teleseries en que se ve que parece que nadie las hubiera habitado, están siempre limpias, las casas impecables. A mi me gusta que las escenografías estén humanizadas, las llamo yo. Si ves escenografías que yo he hecho en películas, se siente el tiempo, es como ese engaño visual con mucho realismo. En la Fiebre del Loco, por ejemplo, el prostíbulo es un restaurant que nosotros lo maquillamos, lo vestimos y lo armamos, llegábamos después de trabajar en esa locación con ganas de vomitar, por que era tal como se sentía esa mugre, antigüedad, la podredumbre, la denigración y te impacta. Nosotros somos los carpinteros del cine, los que construimos, los del patio trasero, los anónimos, los que la gente no se da cuenta y las construcciones quedan tan bien hechas que la gente se la cree, es un aporte que nosotros hacemos, complementado con personas como el director de arte, el guionista, el director de fotografía… Para que el trabajo quede lo mejor posible.

Comente como son las realizaciones de Efectos Especiales

Realizamos por ejemplo lluvia, humo, pero casi todos con ingenio. El ideal es no contar como se hacen los trucos, pero parto de la base que con los elementos más simples, más baratos y más ingenioso uno puede lograr algo. Uno tiene que ser muy buen observador, por ejemplo, de cómo son las olas, cómo pega el impacto, con qué velocidad va, etc… Los efectos se coordinan y prueban muy bien con la cámara, el equipo de trabajo, ya que algunos sólo se pueden realizar una sola vez.

El ser humano, como hay tanta tecnología, se tiende a complicar, una vez estábamos filmando una escena que era un incendio, con un soquete calentamos el vidrio y desde lejos con una jeringa de agua helada, unas gotitas que sólo lo toqué y se revienta solo, es tan rápido la gota del agua, y cuando se quiebra, que no se alcanza a percibir. Existen muchas formas.

¿Qué conclusión sacas de tu experiencia de vida?

Siempre me he sentido un privilegiado, no tengo grandes ambiciones, tengo un taller simple, familiar, casi artesanal, pero muy profesional. Esto es lo que me gusta hacer.

La motivación es que la gente vea las escenografías y las sienta de verdad. Es súper importante para los jóvenes, que a veces se desesperan en encontrar un espacio para ellos, esto no se hace de la noche a la mañana, sino que con paciencia, con tiempo ir demostrando lo que es capaz de hacer e ir aprendiendo y sumando con ese aprendizaje lo que uno sabe hacer. Yo sigo aprendiendo todos los días.

 

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